“Sin ti no soy nada” ¿Quién se inventó semejante absurdo?

Redacción Editorial Phrònesis

Hay un pensamiento central que agobia a los dependientes del amor: “Sin él o ella no soy nada o muy poco” o “Sin él o ella, no podré sobrevivir ni realizarme como persona”. Es imposible vivir libre y sanamente con semejante lastre. Entonces, lo que define el apego no es tanto el deseo sino la incapacidad de renunciar al otro cuando debe hacerse y podríamos decir que tal renuncia es conveniente, si el vínculo resulta dañino para la salud mental y/o el bienestar de uno, el mundo y la gente que nos rodea.

Walter Riso dice en su “Guía práctica para vencer la dependencia emocional” que renunciar a una relación es buena decisión cuando:

  • El amor ya no está de por medio.
  • Se pone bajo amenaza tu autorrealización vital.
  • Tus principios se ven vulnerados.

Para enfrentar un problema, primero hay que identificarlo. Tal vez creas que no eres víctima del apego, pero vale la pena realizar un análisis cualitativo de tu situación sentimental. Sé objetivo, evalúa y observa hasta dónde se presentan estos síntomas. Si son evidentes dos o más de ellos, ¡enciende las alertas! es posible que, aunque sea difícil de aceptar, estés ante un caso de dependencia emocional enfermiza:

Estas bajo los efectos del apego emocional si:

– Se percibe una necesidad imperiosa de estar cerca de la persona amada o de sentir amor la mayor parte del tiempo posible. 

Se presenta abstinencia manifiesta (es decir, desorganización conductual, malestar, ansiedad o simplemente desasosiego, similar a lo que ocurre con una persona adicta a las drogas). 

Incapacidad manifiesta de controlar la compulsión de estar con la persona amada. Se reduce la capacidad de regular la propia conducta y, como consecuencia, se desencadenan acciones compulsivas, viscerales, sin razonamiento. 


Es visible el empleo de mucho tiempo y esfuerzo -tanto mental como físico – para mantener cerca a la pareja y para obtener amor de su parte.

Ya son evidentes y comprobables los altos niveles de obsesión, preocupación y/o comportamientos vigilantes y controladores desencadenados por el miedo a perder a ese ser fuente del placer/seguridad (temor al abandono, a un engaño, o a la soledad).

Se reducen o eliminan, en quién padece, la asistencia a actividades sociales, laborales o recreativas (reducción hedonista) para estar con la persona amada. 

Pese a tener evidencias claras de las consecuencias negativas de amar sin límites (v. g. depresión, descontrol, ansiedad, baja autoestima, desorganización conductual, violencia intrafamiliar), se sigue manteniendo este estilo de vida dependiente y se niega a afrontarlo (mucho menos a reconocerlo).

¿Alguna de estas situaciones te resulta familiar? ¿Las reconoces en alguien cercano a ti? Si es así: ¡cuidado!, debes tomar cartas en el asunto ahora mismo.

¿Cómo podrías hacerlo? Walter Riso brinda unas buenas soluciones en su colección Camino hacia la liberación emocional y afectiva”, donde reúne 5 de sus más poderosas obras para combatir el apego emocional. El autor pretende facilitarle a los lectores las herramientas necesarias para adoptar un estilo de vida enfocado en la independencia afectiva

Conócela de cerca a continuación: