Si te ocurre esto en el amor ¡corre, huye de inmediato!

Redacción Editorial Phrònesis

¿Te has preguntado alguna vez hasta dónde puedes amar? Sólo piensa en hasta dónde llegan tu integridad, tu dignidad y tu felicidad y allí encontrarás la respuesta. Las fronteras de lo admisible se cruzan cuando tu vocación y anhelos ocupan un lugar secundario. Cuando la inseguridad de tu vida sólo es superada por lo predecible que llega a ser. Cuando dejas de ser para ti y comienzas a ser para el otro.  

Cruzar esa línea puede significar ir más allá de lo que estás dispuesta/o a soportar, lo cual, seguramente, no te va a gustar y querrás volver a tu individualidad, retomar esa persona que vivía tranquila junto a su soledad bien llevada. Recuerda: el amor sin límite es un mito.

Un amor de pareja saludable establece condiciones saludables dentro de una demarcación realista, fuera de todo romanticismo. Bajo los límites de esa zona una relación debe terminarse o transformarse, sin importar si el amor aún existe. Pasar los límites de lo razonable (respeto, maltrato, infidelidad, desamor) no implica, necesariamente, que el afecto tenga que disminuir, significa que desde ese punto de partida, el amor por sí solo no justifica ni valida el vínculo afectivo debido a los costos psicológicos, morales, físicos y/o sociales.

Entonces, ¿cómo identificamos el momento preciso para despedirnos? Hay tres situación en las que es mejor «cortar por lo sano»: 

1. Cuando es evidente que no te quieren

¿Por qué seguimos en una relación insana, a sabiendas de que no nos aman? Esperar a que te quieran puede ser una de las experiencias más humillantes y tristes: “Ya no me abraza, ya no se preocupa por mí” o “Nunca me he sentido realmente amada o amado”. ¿Qué esperas, entonces? Mendigar amor es la peor de las indigencias, porque lo que está en juego es tu persona, y si el otro, el que está por “encima”, acepta dar limosnas, no te merece.


«Si es evidente que no te quieren y sigues allí a la espera de la resurrección amorosa, dispuesta o dispuesto a responder a cualquier insinuación, te extralimitaste».

2. Cuando no les interesa tu realización personal

La pregunta que surge es obvia: ¿por qué motivo el amor que sientes por tu pareja debe impedir la expansión satisfactoria de tus talentos y capacidades personales? Hablo de los deseos que te mueven, de lo que quieres hacer, de tus motivaciones vitales, de lo que te empuja a ser lo que eres y no otra persona. ¿Cuál es tu ideal del “yo”, tu vocación, tus aficiones, tus querencias, tus gustos, tus sueños, tus proyectos de vida? ¿Por qué abandonarlos? Un amor que exija la “castración motivaciónal” e intelectual del otro para que funcione, no es amor sino esclavitud. Todo lo que nos haga crecer como seres humanos, mientras no sea destructivo ni para uno ni para otros, debe llevarse a cabo, si no queremos sentirnos incompletos.

«Si por hacer feliz a la persona que amas renunciaste a tus deseos íntimos, has reprimido tu esencia o has adoptado un look prestado que distorsiona tu verdadero yo, pasaste el límite de un amor saludable».

3. Cuando irrespetan tus valores y principios

¿Qué estamos dispuestos a negociar por amor? Hay cosas en las que no podemos ceder, simplemente porque si lo hacemos, nos traicionaríamos a nosotros mismos. Existe un acuerdo implícito en la mayoría de los pensadores sobre el tema de los valores: el límite de lo negociable es la dignidad personal, es decir, la opción de ser valorado, honrado y respetado. La dignidad tiene que ver con la autonomía y la autodeterminación. Sentirse digno es aceptar que uno es merecedor de respeto. La dignidad es lo que se resiste a la humillación, a la auto-condena y a la condena injusta. Es el valor de lo que no tiene precio: ¿cuánto vales?

«Cuando negocias tus principios y tus creencias fundamentales, así lo hagas por amor a tu pareja, niegas tu condición y dejas de quererte a ti mismo».

En otras palabras «Estaré a tu lado siempre y cuando me sienta amada o amado, pueda llevar adelante mis proyectos de vida y no vulneres mis principios y valores». De no ser así, el amor y la pareja deberán escribir su capítulo final.

Si has llegado a vivir alguno de estas situaciones, puedes consultar la «Guía práctica para no sufrir de amor» de Walter Riso, donde encontrarás prácticos consejos para crear un espacio reflexivo gracias a útiles estrategias y esquemas afectivo-cognitivos resistentes al «mal de amor». Conócela a continuación y compleméntala con los otros títulos del autor.