Si no te admiran, no te aman

Redacción Editorial Phrònesis

El “látigo de la indiferencia” puede castigar tan fuerte y de maneras tan diversas como no te puedes imaginar.  Uno de sus más fuertes golpes es la falta de admiración. Puede haber admiración sin amor, pero lo contrario es imposible.

¿Cómo amar a alguien que no te deslumbra en algún sentido? Amar también es maravillarse y sorprenderse positivamente por lo que el otro hace o piensa, así sea de tanto en tanto. 

Admirar a tu pareja es sentirte orgulloso de estar con ella, es fascinación por alguna característica y/o atributo que destacas y te atrapa.

Quizás solo lo veas tú, pero es suficiente para que el entusiasmo te mantenga en vilo. ¿Qué se admira? Cualquier cosa, lo que se te dé la gana y lo que se le antoje al corazón: belleza, inteligencia, capacidad de trabajo, tenacidad, honradez, su manera de hacer el amor, o todas la anteriores: lo que quieras y como lo quieras. No es obediencia ciega o culto a la personalidad, sino entusiasmo.

Si no sientes de vez en cuando cierto embeleso, si nada te deslumbra ni te cautiva de tu pareja, la relación no va bien. Walter Riso lo explica de esta manera:

“En cierta ocasión le pregunté a un hombre qué cosa admiraba de su mujer y luego de pensar un rato, me respondió: ‘Admirar…No sé, supongo que debe haber algo que admire en ella, si no, no estaría enamorado’ ¡Exacto!: si no te admiran, no te aman”.

Encuentra más de estas reflexiones e interesantes historias en las guías prácticas de Walter Riso. Conócelas a continuación: ↡