Si no quieres sufrir en el amor, debes defender esto

Redacción Editorial Phrònesis

Quererse a sí mismo es una de las principales vacunas contra la dependencia emocional, el maltrato y las relaciones de dominancia, es decir, el sufrimiento por amor. La máxima no es: “Te amo, luego existo”, sino: “Me quiero a mí mismo, luego puedo amarte”.

De esta manera, para no caer en el sufrimiento por amor, lo más sano es poner en práctica y defender a capa y espada el individualismo constructivo y responsable, el cual no olvida ni niega los derechos de los demás. Su principal recomendación es querer para los otros lo que se quiere para sí, previa consulta, ya que no todos tenemos los mismos gustos (esa es la razón por la cual la beneficencia no se puede imponer sino proponer). Se trata de congeniar lo tuyo con lo mío, de hacer compatibles las diferencias.

El individualismo responsable busca fines nobles y esencialmente positivos, ya que promueve una filosofía humanista: “Te amo, porque me amo”. Queramos o no, una relación afectiva donde algunos de los miembros se opongan radicalmente al bien del otro, es imposible de sobrellevar, a no ser que asumamos la actitud del sacrificio por el sacrificio. Y no hablo de inflexibilidad o engreimiento sino de actuar a favor de lo que uno es o cree que es o quiere ser, tratando de no perjudicar al otro. Esto es la dedicación saludable. 

La autoestima es un requisito imprescindible del amor de pareja. Piensa: ¿podrías amar a alguien que se odiara a sí mismo, que solo buscara agradarte las veinticuatro horas, que no tuviera más aspiración que sangrar por tu herida? ¡Qué pesadilla!

A manera de resumen, y para que no te genere estrés el tema, una pareja individualista responsable muestra ciertas ventajas importantes:

  • Estimula la reciprocidad para que no se anule el “yo” de parte y parte
  • No descarta emociones como la compasión, la empatía u otros sentimientos de aproximación.
  • Promueve el desarrollo del potencial humano.
  • Al ser racional y razonable, no renuncia a su sentido de justicia.
  • Siempre busca el consenso.
  • Por definición, es pluralista, ya que concibe el mundo como un conjunto de autoconciencias entrelazadas.
  • Siempre respetará tus preferencias e inclinaciones para que respetes las suyas.
  • Se preocupa por la pareja cuando realmente vale la pena hacerlo, ya que distingue la preocupación sana de la obsesiva.

Encuentra más detalles de este tipo de individualismo y cómo aplicarlo en tu vida afectiva para alejarla del sufrimiento en la “Guía práctica para vencer la dependencia emocional” del psicólogo y escritor Walter Riso. Conócela a continuación.