Receta gourmet para alimentar el divorcio

Redacción Editorial Phrònesis.

Una relación de pareja necesita un régimen alimenticio estricto y juicioso para mantenerse saludable. No faltarán inconvenientes en la labor culinaria: exceso en algunos ingredientes, falta de cierto “toque” en la decoración, algunos elementos crudos o demasiado cocidos. Habrán algunas indicaciones que se descuiden al punto de arruinar el trabajo realizado durante mucho tiempo. Esos son los gajes del oficio. El amor de pareja puede no resultar como esperamos si algunos detalles se descuidan, si no hay una “dieta” balanceada que le permita mantenerse en forma. Es fácil caer en relaciones asfixiantes cuando los celos se salen de control y los esfuerzos por mantenerlo todo en armonía caen al profundo pozo de la indiferencia. Alimentar al amor con comida descompuesta e ingredientes dañinos llevará a graves problemas de salud afectiva, desnutrición en la relación de pareja y dolorosos problemas en tu corazón. 

De esta manera, debes aprender a preparar platillos saludables para tu matrimonio y convertirte en un chef especializado en evitar los siguientes ingredientes si quieres eliminar el divorcio por desnutrición:

  • 1.500 ml de desagradecimiento

Tu pareja se esfuerza por levantarse temprano, prepararte un desayuno rico y acorde a tus exigencias culinarias, además de cocinar un suculento almuerzo para llevar a tu oficina y tú no le agradeces ni siquiera con un dulce beso en la mejilla; eso, definitivamente, eliminará cualquier deseo por levantarse de madrugada a servir, siquiera, un vaso de agua. Como habría de esperarse, apenas tu pareja deje de hacerlo, comenzarán los reproches y reclamaciones como si esto fuera su obligación. No temas agradecerle ni te excuses en la rutina para dejar de hacerlo. Recuerda que la unión que establecieron fue por amor, por convicción y libre elección. Ambos “firmaron” un acuerdo mutuo que representa sus metas, objetivos, deseos y planes juntos, no una vida regida por obligaciones hacia el otro.  

  • 500 gr de omisión total por los detalles

No te decimos que gastes fortunas en cenas románticas, viajes, regalos ostentosos o joyería, en la vida conyugal tienen mucho más valor otro tipo de detalles: tu ayuda en los quehaceres de la casa, las invitaciones a dar un paseo por el barrio, recordar aquellos pasatiempos que de novios disfrutaban tanto y sorprender con un largo beso o un abrazo sin más motivo que recordar el amor que se tienen. Desde luego, el inmenso valor de estos detalles radica en su sinceridad; debes hacerlo porque nacen desde el fondo de tu corazón. Omitirlos no está prohibido, pero las quejas por verlo todo sucio y desordenado, el desánimo excesivo de tu parte, la frustración por tu estilo de vida y toda la reacción en cadena causada por tu escaso esfuerzo por mantener la “chispa” encendida, deberás comértela. De seguro no vas a engordar, pero te harán un daño terrible. Regalar esos pequeños detalles no te llevará a la ruina, muy por el contrario, verás un satisfactorio cambio cada vez que decidas hacerlo.  

  • 6 tazas de atracción perdida

Puedes mirar a otras personas, no eres de piedra ni un robot programado sólo a mirar a tu pareja, el problema está en la pérdida de atracción hacia ella. Si olvidas o ignoras esas cosas que llamaron tu atención e hicieron de ti un manojo de nervios la primera vez que estuvieron frente a frente, las cosas comenzarán a decaer: es inevitable. Tu pareja siempre notará la indiferencia, así sea insignificante para ti. Mirar el menú no implica comprar todos los platillos del restaurante. Pero la falta de apetito en casa, hará que te antojes de recetas fuera de ella. Dejar que la infidelidad se convierta en el plato principal del matrimonio llevará, ineludiblemente, al sufrimiento. Ya sea por el divorcio, por la torturante presencia de un tercero en la relación o por la culpa de no haber hecho lo que alguien más sí fue capaz, la experiencia estará lejos de ser placentera, porque el amor comenzará a dolerte. El matrimonio no es la unión de una ama de casa y una máquina de hacer dinero (sin importar a cual de los dos se le atribuya un rol u otro). Ambos son seres humanos que merecen vivir, sentir placer y satisfacción con la compañía del otro. No provoques una ruptura ni pierdas el afecto sincero de tu pareja por olvidar a qué temperatura arde la pasión entre el uno y el otro.

  • 3 litros de control obsesivo

Controlar a alguien puede resultar placentero, pero si te controlan a ti, las cosas ya no son tan agradables, ¿verdad? Es fácil caer en el error de confundir “quiero estar pendiente de ti” con “debes avisarme todos tus movimientos”, esto sólo generará fastidio, repulsión, teléfonos apagados o respuestas indiferentes. Un ingrediente fundamental para el matrimonio es la confianza. Creer que tu pareja es tu hija o hijo es un error fatal contra el amor sano. Es diferente cuando te avisan dónde estarán y qué van a hacer de manera natural, fluida y sincera, sin miedo. Las llamadas insistentes y los interrogatorios déjalos para la línea de emergencias o tu matrimonio estará en medio de una de ellas cuando menos lo pienses. Los espacios individuales son sanos, de eso te darás cuenta al momento de estar en pareja.

  • 900 gr de maltrato finamente picado

Si pusiste el anillo en su dedo pensando que “vivirían felices por siempre”, es hora de despertar. Una relación de pareja discute, tiene problemas y llega a momentos enervantes; es normal, somos humanos. Sin embargo, hay un punto donde el respeto y la dignidad marcan sus límites. No hay motivo para ofender al otro o utilizar palabras subidas de tono, mucho menos para el maltrato físico. Solucionar los inconvenientes de la vida conyugal es un constante proceso de aprendizaje y enseñanza donde ambos utilizan su inteligencia y creatividad para salir adelante mientras resuelven sus problemas. Recurrir a la violencia compagina muy bien con el divorcio, no con el amor saludable.

  • Una mínima pizca de aspiraciones

Si te gustan las aglomeraciones, los lugares apretados y los estancamientos, quédate en tu zona de confort, ahí encontrarás bastante compañía. Algún día querrás salir de ella y luchar por conseguir tus propósitos en la vida, pero tendrás un viaje solitario, porque es muy probable que tu pareja hace mucho tiempo haya decidido tomar su propio camino (sí, sin ti) y perseguir sus propias metas. No pongas a tus sueños en la sala de espera, estar en pareja significa apoyar lo que el otro desea y ayudarle a conseguirlo sin olvidar las aspiraciones propias. El apoyo de tu pareja es una ganancia que adquiriste al unirte a ella, un privilegio que no tenías en tu soltería.

  • Acompaña tu platillo con un vaso rebosante de problemas monetarios

Si bien la estabilidad económica es una prioridad, no debe convertirse en una obsesión. El fruto de tu esfuerzo y trabajo se ve representado en tu salario, pero no lo trates como a un tesoro que debes guardar y defender en una bóveda o terminarás protagonizando algún programa-documental sobre la tacañería extrema. Mereces darte gusto y disfrutar de recompensas en pareja (con mesura y dentro de las posibilidades, claro está). Administrar las finanzas es una labor de pareja, deben confiar en el otro y encontrar la mejor manera de  cubrir las cuentas sin descartar sus necesidades maritales. No caigas en el incómodo error de llevar a tu matrimonio a la ruptura por culpa del dinero.

Conviértete en el chef preferido de tu pareja eliminando estos dañinos ingredientes de las recetas con las que alimentas el amor entre los dos. Recuerda que tanto el matrimonio como el divorcio requieren de una dieta rigurosa para fortalecerse, en tus manos está decidir a cuál alimentas y a cuál dejas morir de hambre. Si escoges vivir el amor saludablemente, aprender una serie de técnicas que te llevarán a hacer de tu relación de pareja una experiencia plena llena de aciertos, te invitamos a complementar tu dieta con la “Guía práctica para no sufrir de amor” de Walter Riso. Un interesante recorrido por diferentes técnicas que te ayudarán a mantener separado el sufrimiento del amor y, de paso, te fortalecerás como un individuo idóneo para disfrutar la vida en pareja. Conócela a continuación y no olvides incluirla en tus recetas diarias.

Redacción Editorial Phrònesis.