Qué hacer si te dicen: “Te fui infiel, porque te lo merecías”

Redacción Editorial Phrònesis

Quienes cometen una traición afectiva, suelen recurrir a la culpa injusta: una “estrategia defensiva” utilizada para salvar su responsabilidad. Aquí cabe el refrán: “Tras de ladrón, bufón”.

Cuando son atrapados o descubiertos, muchos individuos infieles se defienden contraatacando a la pareja y culpándola de todo lo que ocurre: “Nunca fuiste una buena amante y por eso me ‘obligaste’ a buscarme otra”, “Si no hubieras sido un fracasado, no tendría un amante”, “Me hiciste la vida imposible: ¿qué esperabas?”, y así. Independiente de las razones, nada acredita la infidelidad, al menos desde el punto de vista ético y tampoco parece ser la mejor solución. Intentar justificar su comportamiento haciendo responsable del engaño a la víctima de infidelidad genera un gran impacto sobre ella, ya que no basta con perder el ser querido, sino que también hay que sentirse culpable de la separación. Demasiada carga para uno sola persona. 

Walter Riso cuenta en la “Guía práctica para afrontar la infidelidad de la pareja” algunas historias que explican mejor este fenómeno:

“Recuerdo el caso de una mujer que descubrió que su marido era un infiel compulsivo camuflado por años. En la desesperación y buscando compartir la pena, recurrió a su suegra. Ingenuamente pensó que podría encontrar allí una solidaridad de género, y digo, ingenuamente, porque en la maternidad no suele admitir concesiones. La respuesta de la señora fue contundente: ‘¡Qué habrás hecho para que mi pobre hijo caiga en esas!’. En otro caso similar, la suegra le aconsejó a una paciente: ‘Mira los hombres son así  y  mi hijo fue inquieto desde pequeño, así que no te preocupes, él te ama y te reconoce como su esposa verdadera…’. La mayoría de las madres ven a sus hijos hombres como caídos del ombligo de Dios, así que si tu marido es infiel, no esperes que tu suegra te dé la razón, por el contrario, es posible que salgas cargando una culpa injusta que no mereces”.

Cave insistir: es posible que el futuro o la futura ex (avalado por algunas personas próximas a él o ella) te sindique y acuse: “Te fui infiel, porque te lo merecías”. Es la filosofía del abusador.

Si tu pareja actúa de este modo, ¿vale la pena hacer los esfuerzos para recuperarla? Haz un balance serio de cómo fue tu relación, sin desconocer tus errores y sin perder de vista quién es el culpable real de la infidelidad. Intenta llegar a una conclusión seria y sustentada, pero no te hagas cargo de lo que no te corresponde ni entres en el juego de justificar ante él o ella tus acciones pasadas. 

Tú no fuiste la persona infiel y por tanto tienes la mayor autoridad moral. Acepta tu cuota de responsabilidad, pero ten presente que no eres quien jaló el gatillo.

Fortalece este tema con una de las más recientes colecciones de Walter Riso, en donde podrás ver una serie de técnicas, herramientas y consejos útiles a la hora de enfrentar la infidelidad al interior de tu relación de pareja. A continuación, todos los detalles de este interesante compilado.