Qué hacer cuando el amor te enreda la vida

Redacción Editorial Phrònesis

Los enredos amorosos pueden llegar a enmarañarse tanto que la vida afectiva se convierte en el pajar dondel la aguja se extravió. En las relaciones de pareja complicadas, ya sea por voluntad propia o inconscientemente, hay quienes  terminan enredados en una marmaja de desconfianzas  y tristezas. Ciertos aspectos influyen en que una relación se complique, como las mentiras, los celos y la falta de metas en común. 

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Walter Riso habla en una de sus más exitosas colecciones “Aprende a fortalecer la comunicación para la convivencia” de diferentes maneras de detectar si tu relación de pareja se está enredando entre las complicaciones y las incompatibilidades de caracteres. Préstale especial atención a estas 5 señales y actúa a tiempo para desentramar tu relación de pareja:

Surgen los reclamos silenciosos

La primera señal se presenta cuando no hay manifestaciones verbales, sino gestos expresivos, como la mirada. Cuando los problemas no se hablan se crea un ambiente tenso cada vez que están juntos. El lenguaje corporal de ambos emite una señal silenciosa, la cual manifiesta que ya se encuentran hartos de una situación en particular o de la relación.

Además, los reclamos se vuelven rutina: “ya no hacemos el amor”, “¿por qué ganas tan poco dinero?”, “ya no te preocupas por mí”. 


Acto seguido, te arrojan una mirada silenciosa y atiborrada de fastidio junto a  frases como: “ya empezamos otra vez” o “siempre lo mismo”, lo que, inevitablemente, traerá discusiones, peleas y disgustos. Sin embargo, ten algo muy presente: en períodos de malas rachas,  la aparición de estos reclamos es normal.

Los planes quedan estancados

Una relación de pareja es complicada cuando ambos están en diferentes momentos de la vida, no coinciden y quieren cosas diferentes para su futuro. Las relaciones deben ser dinámicas, llenas de movimiento, cambios y avances. Sin embargo, cuando cada uno tiene deseos diferentes, la situación se complica. Comienzan los estancamientos en lo que cada uno quiere, por lo tanto, la relación también se estanca. Por ejemplo, uno de los dos quiere viajar y tener aventuras, pero el otro prefiere casarse y tener hijos, entonces la relación no avanza en ninguno de los dos objetivos.

Escuchas o dices comentarios hirientes

Otra señal de una relación complicada es la aparición de los comentarios hirientes hacia el otro. Estos comentarios son señales de violencia verbal y agresión. Así comienza el tráfico recíproco de insultos y provocaciones, haciendo que se empiece a formar la idea de incomprensión o falta de amor por parte de la pareja.  

La opinión de tu pareja no es válida

Suelen presentarse descalificaciones entre la pareja, reclamando ciertas cosas que uno de ellos no hace o hace diferente a lo esperado. Estas se manifiestan con el tipo de frases como “tú nunca me acompañas”, “ya no espero nada de ti” o “tú nunca haces nada”.

Las decisiones se vuelven de uno, no de dos

En las relaciones, las cosas siempre se deciden “entre los dos”, sin embargo, si algo comienza a fallar, uno de los integrantes comienza a tomar decisiones en solitario cuando deberían participar ambos. Se deja de consultar la opinión del otro, aunque sean las más triviales (planes de fin de semana, salidas, compras para la casa, etc.). Cuando uno de los dos toma las decisiones solo, sin considerar los sentimientos del otro, es una clara señal de amor complicado. 

Ya sea que se descubran temprano o tarde, estas señales deben tenerse en cuenta permanentemente: convivir con alguien es una prueba de vida que te fortalece y enriquece constantemente. La clave está en aprender a identificar estas señales a tiempo, mantener la confianza intacta y tener claros los objetivos en pareja.

Para agudizar tus sentido y te conviertas en un “detector” de estas señales, te recomendamos la colección “Cómo construir un amor de pareja saludable”,psicólogo y escritor Walter Riso, donde accederás a información exclusiva que te enseñará a vivir el amor a plenitud.