No seas tacaño contigo mismo

Redacción Editorial Phrònesis

¿Cuántas veces te has perdido la oportunidad de probar eso que más te gusta solo por ahorrar? Pensar que el dinero es más importante que tu propio bienestar o que el solo hecho de tener tu cuenta bancaria llena significa felicidad, es un error bastante común.  

No se trata de promover el derroche sin sentido o el consumismo indiscriminado, sino de incentivar la satisfacción de tus gustos: una sencilla acción de amor propio que te permitirá mantenerte agradecido contigo mismo; un requisito básico para ser feliz.

El siguiente fragmento de la “Guía práctica para mejorar la autoestima” de Walter Riso te hará comprender mejor este punto:

Guía práctica para mejorar la autoestima – Walter Riso

Paso 18: No exageres con el ahorro, no seas cicatero

En muchas ocasiones, teniendo el recurso y la disponibilidad, dudamos en darnos gusto.

Analiza este caso y saca tus propias conclusiones:

A una de mis pacientes le gustaban mucho las fresas con crema, pero cada vez que compraba una porción de ellas se quedaba con ganas de más. Inexplicablemente, nunca había pedido dos porciones o tres o cuatro. Cuando le sugerí que se diera gusto, disfrutó mucho la tarea.

Recuerdo que me dijo: “¿Es verdad que puedo hacerlo?”. ¿La razón?: el miedo a excederse. Otro señor, con problemas de autoestima muy marcados, solía comentarme que había traído de Italia unas aceitunas muy especiales y que le gustaría comérselas. Cada vez que abría la alacena veía unos cuantos tarros hermosos, grandes y repletos de aceitunas negras y se contenía. El problema radicaba en que cada vez que le insinuaba a su señora comérselas, ella lo miraba algo extrañada porque no consideraba que fuera una “ocasión especial” que justificara probarlas (eran caras y de edición limitada).

En una cita, viendo su preocupación, le sugerí que rompiera sus esquemas (y los de su mujer), tomara uno de los tarros y se lo comiera con todo el placer posible; que las degustara, una a una, sin culpa ni arrepentimiento, como un niño travieso irrespetando alguna norma. Recuerdo que el hombre me miró con gran felicidad, como si yo le hubiera dado permiso, y agregó: “¡Gracias, gracias!”. Cuando su mujer arremetió contra él, por haberse comido dos tarros enteros él solo, el hombre respondió; “Fue sugerencia del doctor”.

La premisa es como sigue: si prefieres entregar tu dinero a las farmacias, los psicólogos y los médicos, no te des gustos y reprímete.

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El tacaño siempre verá la recompensa como innecesaria, debido a que dicha recompensa no producirá nada tangible. Dirán: “No es necesario, ni vital, ni de vida o muerte”. ¿Pero cuál es la ganancia?: placer, puro placer.

¿Te animas a complacer esos gustos más preciados? ¿Qué tienes que perder?, después de todo “nadie te quitará lo bailado”. Aprender a valorarte a ti mismo es todo un arte que puedes dominar a través de la práctica. Conoce algunas de las mejores técnicas para hacerlo en la “Guía práctica para mejorar la autoestima”, una obra en la que Walter Riso te lleva por una serie de útiles pasos para mostrarte la grandeza de tus virtudes y capacidades. Comienza a leerla aquí: