Mitos más frecuentes al hacer una dieta

En algún momento nos ha podido pasar. Unos kilos de más nos molestan y queremos deshacernos de ellos. Para lograrlo -con mucho esfuerzo por lo general- recurrimos a alguna dieta e incluimos recomendaciones de conocidos o consejos que hemos escuchado o leído en algún lugar.

Pero en torno a las diversas opciones dietéticas para perder peso, hay creencias erróneas y acciones que algunos toman, pese a no ser efectivas para lograr que la balanza refleje el peso que queremos.

“Hacer cambios a largo plazo y modificar nuestro estilo de vida es la manera ideal de combatir los kilos de más porque conduce a una pérdida de peso permanente”, le dice a BBC Mundo la doctora Lucy Chambers, especialista en alimentación de la Fundación Británica de Nutrición.

Teniendo en cuenta ese aspecto, recopilamos 5 de los mitos más frecuentes que hay alrededor de hacer una dieta:

Comer de noche es lo que engorda


La hora a la que se consume un alimento particular no es lo que determina el aumento de peso, son las calorías.
Si se consumen más de las que se deben, se ganarán kilos adicionales, no importa si esto ocurre en la mañana, en la tarde o en la noche.
En esto coinciden tanto el Centro de Salud de la Universidad de West Virginia, en Estados Unidos, como la publicación médica estadounidense WebMD, que añade que no existe ninguna prueba de que cuando se come tarde en la noche, se engorda.

Los carbohidratos son malos



Este tipo de alimentos son un componente fundamental en nuestra dieta, que incluyen azúcares, almidón y fibra.
“Nuestro cuerpo necesita los carbohidratos para obtener energía, y particularmente para que el cerebro y los músculos funcionen. El Departamento de Salud del Reino Unido recomienda que al menos la mitad de la energía que incluimos en nuestra dieta tiene que venir de carbohidratos almidonados”, explica Chambers, de la Fundación Británica de Nutrición.

Mientras menos grasas comas, mejor

La especialista de la Fundación Británica de Nutrición explica que contrario a lo que muchos puedan creer, se recomienda que al momento de hacer una dieta el 35% de la comida que proporciona la energía provenga de las grasas. No se sugiere seguir un régimen alimenticio bajo en grasa o que elimine completamente el consumo de grasa. Lo que hay que tener en cuenta, resalta Chambers, es que como hay diferentes tipos de grasa, el tipo que se ingiera es lo que hace la diferencia. Lo ideal es reemplazar la saturada con la que no lo es, ya que la última ayuda a reducir el colesterol en la sangre, que está relacionada con el riesgo de enfermedades cardíacas y derrames cerebrales.

Tomar mucha agua = chao kilos



El agua es fundamental para el organismo, pero no por eso se debe asumir que al aumentar su consumo se perderá peso.
Aunque es bueno tomar más de este líquido al hacer una dieta, porque ayuda a evitar otras bebidas que contienen azúcar, esta única acción no contribuye a eliminar esos kilos extra, hay que tomar otras medidas.
De lo contrario, afirma WebMD, no habrá ninguna diferencia.

Saltarse comidas hace la dieta más efectiva


No es cierto. Las consecuencias de esta medida es que te sientas más hambriento, lo que a su vez lograría que consumieras más alimentos en tu próxima comida.
De hecho, según algunos estudios existe una conexión entre la obesidad y saltarse el desayuno.
Varias organizaciones, entre ellas el Instituto Nacional de Enfermedades Digestivas, del Riñón y la Diabetes, en EE.UU, están de acuerdo en este punto.

Y, finalmente… cuidado con los productos que prometan la casi milagrosa pérdida de muchos kilos en muy poco tiempo. Cualquiera que sea su composición, es extremadamente difícil que esa predicción se cumpla.
Además, puede ser peligroso para la salud porque en ocasiones, los que se basan en hierbas o componentes naturales, no han pasado por los procesos de verificación científica correspondiente para garantizar que al consumirlos no hay riesgos para el organismo o que son efectivos.

Recuerda, el mejor y más efectivo método para bajar los kilos de sobra, es adoptar un estilo de vida saludable y balanceado de por vida.