Me gusta mi forma de ser: no necesito gustar a todo el mundo

Mi forma de ser es auténtica y no necesito aparentar lo que no soy para gustar a todo el mundo. 

Es importante que lleguemos a esta conclusión lo antes posible en nuestro ciclo vital, pues hablamos de un aspecto que toda persona debería asumir y practicar a diario para alcanzar un adecuado equilibrio interior y bienestar emocional.

Sabemos que no siempre es fácil actuar de este modo. En nuestro interior, tenemos la sensación de que si no gustamos a todo el mundo no seremos aceptados. No obstante, la vida no se construye con la necesidad de tener que gustar: basta con que sepamos respetarnos.

Tú eres un regalo para ti mismo, y nadie puede decirte lo contrario. Sólo tú sabes lo que has vivido, lo que has superado, tu forma de ser es la ventana que te permite ver el mundo con toda su intensidad, en libertad e integridad.