Los puntos clave para saber si tienes una relación recíproca.

Redacción Editorial Phrònesis

Tu pareja no es recíproca, si no le importa lo que piensas y sientes. En el amor, el que “da” casi siempre espera recibir o genera expectativas al respecto. Es el equilibro natural  del  amor justo y equitativo.

Una de las expectativas naturales dentro de las relaciones de pareja es la reciprocidad. Así seas una de esas personas que prefieren darlo todo por el todo, siempre vas a esperar algo a cambio, el amor recíproco va más allá del puro “dar”, que caracteriza a la generosidad, y propone una relación basada en el “dar” y el “recibir”. La generosidad es moralmente superior, pero la reciprocidad es el motor de la vida en pareja. La comunicación y la capacidad de resolver problemas quedan incompletas sin la correlación dador-receptor.

Es muy difícil mantener una relación desigual si dentro de nuestros principios se encuentra el velar por un amor constructivo y saludable. El siguiente testimonio es un ejemplo claro cuando no existe la correspondencia afectiva adecuada: “Mi novia cree que es una reina… Hay que atenderla, darle gusto, contemplarla… A mí antes me nacía, pero ya llevo mucho tiempo dando y dando sin recibir nada a cambio… No se preocupa por mí como yo lo hago por ella… Necesito que alguien me consienta, sentirme querido… Por ejemplo, cuando tenemos sexo, me toca a mí hacerlo todo… Ya no es placentero, sino extenuante… Tengo una amiga nueva que es lo opuesto… Posiblemente quiera más a mi novia, pero prefiero empezar una relación de igual a igual con alguien…”.

Si tu relación cumple con las siguientes características, definitivamente no hay que preocuparse en cuanto a este tema:

  • El intercambio afectivo y material es equilibrado y justo.
  • Los privilegios son distribuidos equitativamente .
  • El acceso a los derechos y deberes es igual de parte y parte.
  • Ninguno de los miembros intenta sacar ventajas o explotar al otro.
  • No hay la sensación de “estafa” afectiva.
  • No tienes que recordarle a tu pareja lo que necesitas.
  • Ninguno piensa que merece más que el otro.
  • Existe una correspondencia mutua sobre lo fundamental. 

Sin necesidad de ser muy objetivos ni tampoco milimétricos con el amor, conservar la correspondencia equitativa significa mantener esa calma y bienestar con tu pareja. La reciprocidad positiva está relacionada con la percepción de equilibrio y armonía, con el sentimiento de imparcialidad y justicia. 

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