La mejor enseñanza que le puedes dejar a tus hijos

Cuando niños, nuestros padres nos enseñan todo tipo de conductas como cepillarnos los dientes, amarrarnos los zapatos, ordenar nuestro cuarto, etc., pero ¿cómo enseñar también a tener la mente en orden mediante una correcta ‘higiene mental’?

El Psicólogo Walter Riso nos enseña cómo una visión negativa de uno mismo se constituye en factor determinante para la aparición de trastornos psicológicos, tales como fobias, depresión, estrés, ansiedad, inseguridad interpersonal, alteraciones psicosomáticas, problemas de pareja, bajo rendimiento académico y laboral, abuso de sustancias, problemas de imagen corporal, incapacidad de regular las emociones, entre otros.


Amarse a uno mismo es fundamental. No hay otra forma de cuidarse y de reconocerse como un ser digno. No solamente es el punto de referencia para saber cuánto se debe amar a los demás, sino que parece actuar como un factor de protección para las enfermedades psicológicas y un elemento que genera bienestar y calidad de vida. Si no te amas te desconoces como ser humano.

Dado que la autoestima también hay que cultivarla y trabajarla, de ahí parte la importancia de inculcarla a los niños desde temprana edad. Estos son algunos de los consejos que Walter Riso nos comparte para que eduquemos niños con alta autoestima:

  • Lo primero, enséñales a no recurrir al maltrato psicológico, ni con ellos mismos ni con otros.
  • Hazles entender que son merecedores de entornos y situaciones positivas, pero que no siempre serán posibles a lo largo de la vida.
  • Procura enseñarles a que se fijen, paulatinamente, metas realmente alcanzables, por pequeñas que sean, mejor así. No a buscar lo imposible, sino a buscar lo posible. Felicítalos cuando las logren y haz que ellos mismos las celebren.
  • Enséñales que, muchas veces, tienen que perder y que deben asumir y manejar la frustración (si perdiste o te caíste una vez o dos veces eso no afecta tu valía personal).
  • Enséñales a que se den gustos y se auto-elogien.
  • Fomenta en ellos el amor propio (que ellos mismos sean su punto de referencia, no la comparación con otros).
  • Enséñales a ser flexibles (Si tengo un defecto real, lo asumo y lo afronto).
  • No busques o inculques estándares prestados, que ellos inventen su propia belleza.

Sin duda alguna tener una buena autoestima le traerá a tus hijos muchos beneficios. Estos son tan solo algunos:

  • Seguridad, autoconfianza y confianza en los demás.
  • Capacidad de perdonarse y perdonar a los demás.
  • Sentirse un ser más capaz, de desarrollar al máximo sus habilidades.
  • Capacidad de solucionar los problemas de manera autónoma.
  • Salud emocional y mental.
  • Asumir las responsabilidades de la mejor manera.
  • Sentirse digno de ser quien es y tener como propósito ser mejor.
  • Mejores relaciones interpersonales.
  • Identificar y desarrollar nuevas habilidades.
  • Relaciones sentimentales armoniosas y sanas.
  • Pensar y actuar positivamente.
  • Ser capaces de dejar el pasado atrás, superarlo y empezar a tratarse de mejor manera.
  • Ser capaces de tomar decisiones correctas, sin dudar,
  • Sentirse seguros de sí mismos.
  • Tener la confianza y convicción de que es posible alcanzar los resultados esperados.
  • Considerarse merecedor.
  • Nunca será conformista.

Si quieres reforzar cada uno de estos aspectos y tener las bases necesarias para que, de una forma asertiva, eduques a tus hijos en autoestima, te invitamos adquirir la ‘Guía práctica para mejorar la autoestima’ de Walter Riso, donde encontrarás 24 pasos para lograrlo.