¿La infidelidad se puede curar?



Seguramente tu pareja al verse descubierto en su infidelidad te ha pedido perdón y te ha jurado que es un error que no volverá a ocurrir. Entonces, te encuentras ante una disyuntiva. Puesto que, no sabes si creerle o no. En relación a esto, te contamos que según estudios científicos la promesa de no volver a ser infiel es algo que nadie puede cumplir. Según especialistas, la persona que ha sido infiel volverá a serlo tarde o temprano, una y otra vez. Y, así, sucesivamente en cada relación que tenga.

Visto desde esta perspectiva se trata de una especie de patología en el comportamiento que no puede ser corregida y por ende no tiene cura. Resulta que, una de las principales razones para que esto sea así es que el cerebro se acostumbra a mentir. Lo que ocasiona que, posteriormente, cada pequeña mentira desensibilice al cerebro ante las emociones negativas. Por lo tanto, una infidelidad puede llegar a ser vista por la persona que la comete como algo sin la menor importancia. Una acción que no debería traer ninguna consecuencia para nadie.

Este autoengaño hace que, la persona infiel sienta menos culpa ante sus hábitos. Al punto que, deja de importare los sentimientos de su pareja. Por lo tanto, hacerle daño a la persona que ama no es una posibilidad. Aunque, efectivamente, sea un hecho. De esta manera, si te encuentras atravesando una infidelidad y piensas perdonar a tu pareja, entonces, es necesario que analices el hecho de que lo más seguro es que esa persona vuelva a fallarte, a mentirte y engañarte. Debes preguntarte ¿Es eso lo que quiero para mi vida?

Interesante… La ciencia promete una futura cura a la infidelidad

Resulta que, las personas que poseen altos niveles de oxitocina ven a sus parejas más atractivas que aquellos que poseen niveles menores. Bajo esta premisa, los altos niveles de oxitocina hacen a las personas más fieles. Pues, se sienten atraídos por sus parejas, sienten compromiso con su familia y por ende son monógamos. ¡Un interesante avance de la ciencia sin lugar a duda!