¿Has terminado con tu pareja y estás en proceso de olvidarlo/a? Trata de no hacer ninguna de las siguientes cosas:

Por: Walter Riso

1️⃣ Buscar información de tu ex apelando a los amigos comunes o a parientes 

Haz tuyo el siguiente principio y tenlo presente, como si fuera una cuestión de vida o  muerte: si quieres empezar el duelo de tu ex trata en lo posible de no saber nada,  absolutamente nada, de él o ella. Entiérralo simbólicamente

Muérdete la legua, tápate los oídos, vete al desierto o haz alguna peregrinación a  tierra santa, pero no preguntes ni te sigas relacionando con los mejores amigos o  amigas de tu ex. Y si debes seguir viéndolos, pídeles que no te cuenten nada sobre él  o ella. No alimentes un fantasma que te destruirá luego. Conclusión: cero  información.  

Te pido que hagas uso de la más cruda desinformación respecto a la persona que fue  tu pareja. Cuando le pregunto a un paciente: “¿Qué sabes de tu ex?”, y me  responde: “No tengo la menor idea”, no puedo hacer otra cosa más que felicitarlo.  ¡Ignorancia amorosa, bendita seas!  

2️⃣ Indagar sobre su nueva relación o sus actividades con el sexo opuesto 

Si tu ex ya consiguió pareja, ¿para qué quieres meter el dedo en la llaga y “saber  más”? Hay algo de morboso en esto de buscar obsesivamente quién es la  competencia y hasta dónde llega su nuevo amorío. ¿No te basta con tener claro que  ya no siente lo mismo por ti y está empezando una nueva relación?  

Lo que quieres saber es si se trata de una simple aventura o si la cosa va en serio,  ¿verdad?, si queda una posibilidad de salvamento o todo está perdido. Y mientras  tanto, mientras tratas de que Lázaro resucite, te vas haciendo daño y ni cuenta te das.  La consigna es como sigue: deja que tu ex sea feliz, permítele vivir en paz. Si fue  una buena persona, se lo merece, y si fue tóxico para tu salud, ¡qué se vaya al cuerno!  Que haga lo que quiera, la cosa ya no es contigo: esto es lo que tienes que  entender. 

¿Que no es fácil? ¡Obvio! Pero no tienes otra opción. Y aunque sea difícil, ten presente  que miles y miles de personas lo logran día a día. 

3️⃣ Devolverle cosas que le pertenecen “personalmente” 

La mejor manera para resolver este punto es juntar todo lo que pertenece al otro y  aún tienes en tu poder, envolverlo para regalo y mandárselo por el FedEx más  próximo. Desprenderte de aquellas cosas que ya nada tienen que hacer contigo por  correo, para que no tengas otro pretexto para verla o verlo. 

Cuando seas capaz de decirle a tu ex, sinceramente y sin rencores escondidos: “Has lo  que quieras”, habrás entrado al maravilloso mundo de la liberación afectiva. No te  quedes con lo que no te pertenece, busca una partición de bienes justa y sin actitudes  ventajosas. No hay nada mejor que quitarte de encima lo ajeno y poner las cosas en  su lugar.  

¿Te asusta que ya no haya nada que te ate a él o ella? Así es el desapego, ese es el  corte básico que requiere tu autonomía. No sabemos qué cosa puede atarte a tu ex, a  veces es una foto, un pañuelo, un perfume o algo más sutil. Si te queda una pizca de  valentía, sácala a relucir. Tira la carga física por la borda, que con el peso de los  recuerdos ya tienes bastante. 

Si quieres conocer el paso a paso propuesto por el psicólogo y escritor Walter Riso para aprender a liberarte de tu ex y reinventarte en el amor, ingresa aquí.