¡Felices días, mujer!

¡Este es un merecido homenaje: eres origen, causa, motivo y fundamento de toda nuestra existencia!
Redacción Editorial Phrònesis

Hoy, Día Internacional de la Mujer, es un día propicio para reconocerte y agradecerte, pues constituyes el fundamento de toda la humanidad. Es un día para conmemorar y para alabar tu entereza, tu grandeza y tus luchas diarias. Todos los días agradecemos por acompañarnos desde tus innumerables roles: madre, abuela, hermana, novia, esposa, amiga, maestra, líder… Este es mi mensaje:

Un abrazo para todas las mujeres

A las que sufren y a las que generan alivio. 

A las mujeres que luchan y a las que no las que no pueden hacerlo porque las esclavizan.

A la mujer que sonríe y también a la mujer que llora.
A las mujeres que parieron y a las que decidieron no hacerlo.

A las mujeres que ya se libraron de sus apegos y a las que lo harán pronto.
A las mujeres que tienen miedo y a las que lo vencen día a día.

Un abrazo a cada mujer del mundo que intenta apropiarse de sí misma
y ser en libertad…

Y a los hombres les digo que, hoy y siempre, por todo el planeta hay un canto de vida
que podrás escucharlo con solo abrazar la esencia de la mujer que amas.

Walter Riso

 Adicionalmente, hoy quiero ofrecerte 3 obsequios. El primero, compartir contigo algunas reflexiones, para aportar a esta lucha diaria (mientras sostienes nuestro mundo a tu espalda), un aporte a ese inmenso potencial humano que hay en cada una. 

Los cinco factores que mejor definen el proceso de crecimiento personal

1. Busca la coherencia

No significa ser rígida e inmutable, sino mantén un núcleo existencial más o menos congruente, donde pensar, sentir y actuar se organizan para un mismo lado. Esto no significa que no puedas revisar y cambiar de opinión si la evidencia y la lógica  confrontan a fondo.

2. Trabaja en tu vocación

Potencia lo que te gusta hacer, trabaja en ello y haz que la pasión y el entusiasmo te empujen, más que la obligación. En cada uno hay una tendencia que nos permite hacer algunas cosas mejores que otras. A esto lo llamamos: “talentos naturales”, un gusto, una facilidad, una preferencia que cuando la encontramos y tenemos la suerte de permanecer en ella, nos sentimos realizados.

3. Ama y déjate amar

No hablo de espíritu gregario, sino de estar enamorados, de tener una vida de pareja buena y saludable. El amor, cuando no está contaminado, nos empuja a vivir, a vivir más. Una relación afectiva funcional y satisfactoria tiene impacto en todas las áreas de desempeño.

4. Evalúate justamente

Autoestima sin mucha alharaca, silenciosa y bien administrada. El cuidado del “yo” es el motor del crecimiento interno. Mantiene el sentido de identidad y nos hace responsables de nosotros mismos. El amor propio es el origen de la ética personal que nos indica cómo hemos de vivir.

5. Luchar por tus creencia y por tus derechos

Se trata de poner tus ideas vitales sobre la mesa y trabajar por ellas. Hablo de principios y valores, lo que es verdaderamente importante para ti, lo que actúa como un monitor de alto nivel. Son las creencias que te ayudan a marcar límites y a concretar las motivaciones más primordiales de tu ser. Consciente o inconscientemente, la mente humana pugna por desarrollarse. Si le colaboramos, evoluciona; si la bloqueamos, se estanca y disminuye su capacidad de ser feliz.

Como segundo obsequio, en concordancia con el anterior, quiero compartir contigo un fragmento de mi “Manifiesto de liberación afectiva”, una de mis nuevas obras. Lo hago porque considero que debes continuar este admirable camino hacia la emancipación emocional y la lucha por la defensa de tus derechos y libertades, el camino hacia la búsqueda de un amor libre de apegos y de ataduras, un amor que puedas disfrutar a plenitud. 

Las tres libertades del amor

Siguiendo al filósofo inglés John Stuart Mill, considero que la emancipación emocional que buscas en el amor, se define por tres tipos de “libertades”, a saber: de conciencia, de gustos y actividades y de asociación. Cualquier evento o circunstancia (amor incluido) que te impida llevarlas a cabo afectará significativamente el progreso psicológico y tu crecimiento personal. Cada una de estas libertades, no está de más decirlo, debe llevarse a cabo siempre y cuando no se intente perjudicar a los demás en sus derechos personales. Ser libre es estar de a dos, sin dejar de ser uno. 

1. Libertad de conciencia: pensar, sentir y opinar sobre todas las áreas que consideres significativas para tu existencia.

Si por amor debes restringir tu libertad de expresión, bloquear tus pensamientos y sentimientos legítimos o decir lo que no piensas para no afectar la relación o para no crear “malestar” al otro, tu vínculo estará regido por el sometimiento y la prohibición, tu vida amorosa estará viciada. El apego corrompe a las personas y a los lazos afectivos. ¡Libera tu conciencia!

2. Libertad de gustos y actividades: libertad para configurar el plan de vida conforme a tu manera de ser y hacer lo que te plazca (digámoslo otra vez: sin dañar a nadie).

Si por amor debes cambiar tu manera de ser, tu vocación y tus preferencias, no estás emparejada sino esclavizada. Algunas personas han cambiado “darse gusto” por “darle gusto” y después de un tiempo terminan hastiadas y ofuscadas consigo mismas por haberse puesto en un segundo plano. ¡Haz lo que siempre has querido! 

3. Libertad de asociación: libertad de unirse entre individuos para cualquier propósito que  no involucre, por supuesto, daño a otros.

Si por amor debes perder tus amigos y tus grupos de referencia, quizás sería más saludable estar sin pareja. No es posible vivir solo para la persona amada y no anularse. El funcionamiento óptimo de cualquier ser humano incluye las relaciones interpersonales, el don de gente, la vida en sociedad, los amigos, etc. No obstante, muchos enamorados se empeñan en aislar a la pareja del resto del mundo, especialmente los dependientes, y “decomisarla” como si se tratara de una mercancía. Este “amor de presidio”, donde se vive en exclusividad el uno para el otro y el ser amado es retenido en nombre del amor, acaba con el potencial de la persona y con el amor mismo que tanto se defiende. Muchas veces la “prohibición” está enmascarada en actitudes de falsa protección y pasa desapercibida. Llegará un momento en que no podrás ni moverte sin pedir permiso. ¡Toma el control! 

Por último, queremos  obsequiarte  un descuento especial para que puedas acceder a una nueva serie de contenidos que, en complemento a las Guías prácticas, te permitirán fortalecer tu salud emocional. Se trata de un nuevo paquete que contiene los siguientes productos en formatos digitales:

  • La novela “Amor divina locura”.
  • El audio-libro “Hablemos de amor con Walter Riso”.
  • El video-conversatorio  “El amor, desde el punto de vista juvenil”.
  • Mi más reciente documento, el “Manifiesto para la liberación afectiva”

Si lo deseas, a continuación podrás obtenerlos y consultar más detalles sobre cada uno de ellos. ¡Un fuerte abrazo mujer, felices todos los días junto a ti!