“Este es el secreto para ser fiel”

Redacción Editorial Phrònesis

¡Qué va! No hay ningún secreto guardado por milenios, pero ya que tenemos tu atención, explicaremos cómo la fidelidad sí es posible. La abordaremos desde dos perspectivas y, en cada una, veremos cuáles son las condiciones que permiten ser ‘realmente fiel’.

Para ciertos enamorados mantenerse en los terrenos de la fidelidad es relativamente fácil, porque no se construye conceptualmente, sino que se siente. Cuando aman de verdad, la puerta se cierra automáticamente. Independiente de lo que piensen, el afecto los lleva de a poner un límite donde no puede entrar ningún invasor: “Si amo a alguien, nadie más puede entrar”. No implica análisis racional, ética avanzada, moral trascendental ni nada por el estilo. Simplemente el organismo no soporta la redundancia afectiva. No entran dos a la vez.

Estas parejas no requieren de las técnicas modernas de autocontrol, ni tratamientos psicológicos sofisticados. Tampoco necesitan atarse como hizo Ulises al mástil del barco para que las sirenas no lo tentaran con sus irresistibles y seductores cantos. 

El don de la rectitud interpersonal surge, como si el amor produjera su propia disciplina. Una inmunidad al engaño nace desde adentro y nada ‘les mueve el piso’. El deseo afectivo se concentra en un solo punto con tal fuerza, que lo sexual queda subordinado y a su sombra.

Para ellos no hay sucursales ni desvíos: están en lo que están. Aquí la honestidad afectiva (aunque pueda ser racionalizada) no es producto del discernimiento, sino de la más primitiva y limpia monogamia: “No me nace”.

Para otro tipo de enamorados, la honestidad requiere de nuevos ingredientes. Aquí la lealtad solo se logra a base de voluntad, esfuerzo y autodisciplina. En este grupo, la persona leal no es insensible a los embates externos y a las tentaciones del diario vivir, sino que debe oponerse a ellos valientemente y por convicción.

En estos casos con el amor no basta, o mejor, ‘la fidelidad es mucho más que amor’. Pese a que se ame profunda y sinceramente a la pareja, el deseo ajeno sigue acechando peligrosamente y el impulso está vigente. Un descuido, la subestimación del intruso o la sobrevaloración de las propias fuerzas puede ser suficiente para caer. Y en las lides del amor, un tropezón casi siempre es caída.

Para las personas que aún amando se sienten tentadas por otras ofertas afectivas, ser fiel es en un acto de voluntad, decisión y tenacidad sostenidaPara ellos la fidelidad no es ausencias de deseo (lealtad afectiva), sino autocontrol y evitación a tiempo (lealtad mental). Firmeza en los principios y/o balance costo beneficio: “No pondré en riesgo mi relación. No quiero y no se justifica”, “Lo que tengo vale la pena” o “No violaré mis normas de conducta”.

Independiente de lo que se argumente, la clave está en no bajar la guardia. Cuando una persona atractiva nos coquetea y  se acerca indiscretamente a los umbrales de nuestra vida, ¡ojo!. Si realmente quiero defender lo que he construido, debo mantenerla lejos. Cuanto más lejos mejor. Pero si subestimo su poder y lo dejo traspasar los límites una vez, ya la cosa se pone difícil. Si no quiero caer en la droga es mejor no probarla.

En conclusión, podríamos decir que “para alejar los malos espíritus” y el “diablillo” que nos empuja a delinquir, la mejor fórmula es constancia permanente y amor al por mayor. Lo demás llega solo. Es verdad que nadie está exento, pero también es cierto que algunos son más inmunes que otros.

La fidelidad es posible, si verdaderamente la practicamos como una forma de vida. Ser fiel no es cercenar las ganas o la atracción natural, sino poner a trabajar la corteza cerebral para mantener y defender la relación que hemos construido con amor. Es estar pendiente (alerta, vigilante) y cuidar, más allá de cualquier duda, aquello que vale la pena cultivarse.

Te invitamos a reforzar este tema en la ‘Guía práctica para afrontar la infidelidad de la pareja’. Una excelente herramienta para prevenir, descubrir, entender y afrontar la infidelidad en una relación de pareja. A través de 12 lecciones, te mostraremos, con fundamentos científicos y prácticos, lo que es la infidelidad, los diferentes tipos de infidelidad, la forma cómo detectarla o descubrirla, las luchas y consecuencias psicológicas que se viven con la infidelidad y los caminos para afrontarla.