En épocas de fiestas, dale oportunidad al perdón

Redacción Editorial Phrònesis  

En estas épocas donde el amor y el respeto por el otro son fundamentales para pasar una navidad en paz, el perdón llega a ser un acto liberador de muchos sentimientos negativos que afectan nuestro bienestar emocional, llegando así a ser necesario para muchas personas al momento de cerrar etapas y de esta manera poder comenzar un nuevo año. Para muchos el perdón es algo muy complejo de dar, posiblemente debido a la ira y otros sentimientos encontrados que se acumulan después de que nos hacen daño, sin embargo, perdonar se convierte en un acto de valentía y al mismo tiempo se traduce en no odiar, dar perdón es extinguir el rencor y los deseos de venganza. Es negarse a que el resentimiento siga echando raíces.

Brindarle el perdón a esas personas que nos hicieron daño en el pasado es un proceso que se ve condicionado por los siguientes puntos:

1. El perdón sólo se justifica si existe rencor u odio. Sin tales emociones negativas, el perdón sobra o no tiene sentido.

2. El perdón requiere tiempo. El perdón fácil es sospechoso.

3. ¿Cuánto dura el proceso de perdonar? Nadie sabe. Pero sí sabemos que no es inmediato. Hay que sopesar muchas cosas, hay que pensar razones y darle razones al corazón para que decida.

4. ¿Debe arrepentirse el ofensor para que haya perdón?. El arrepentimiento facilita el perdón, sin lugar a dudas, pero no es una condición necesaria y suficiente.

5. El error se disculpa, la maldad se perdona. El filósofo francés Vladimir Jankélévich afirma que si no hay intención, sólo hay traspié. “Discúlpame” significa: “quítame la culpa”. “Te disculpo”, quiere decir: “Te entiendo, hay atenuantes, hay excusas justificables, no fue tu intención”. ¿Pero qué ocurre si hay “mala voluntad”, si ex profeso alguien me hace daño? ¿Cabe la disculpa o se necesita pasar a otro nivel? “Si me hiciste daño a propósito, sólo queda el perdón”.

Definitivamente hay que entender que el proceso de perdonar es difícil e implica analizar la situación que se presente, sus múltiples factores a considerar y quizás este mismo proceso llegue a ser algo en lo que necesitemos guía. Desde una perspectiva humanista, el acto de dar perdón no sólo significa hacer un regalo al infractor, sino también significa hacernos un regalo a nosotros mismos, lo cual es algo esencial para tener en cuenta a la hora de dar perdón. El Dr. y psicólogo Walter Riso menciona que perdonar significa aliviar la carga que causa el rencor, es dejar que corazón sea libre para que vuelva nuevamente a creer y/o amar, es volver al cauce natural.

¿Podemos llegar hasta el punto de dejar el orgullo y dar perdón a quienes nos hicieron daño?, ¿brindando perdón puedo llegar a tener paz conmigo mismo? Las respuestas a esta y otras preguntas relacionadas a temas cómo el amor y el perdón se encuentran en la grandiosa colección del psicólogo y escritor Walter Riso. Incluyendo obras relacionadas con el perdón y la reconciliación, esta maravillosa compilación es el camino para descubrir los secretos necesarios para vivir en paz y armonía. ¡No esperes más!, la oportunidad para tener una vida emocional más saludable está al alcance de tus manos.