El cuidado de la imagen corporal no es un asunto sólo de estética, sino también de salud

Es una regla general que las personas con cuerpos sanos mantienen una mayor armonía en su presentación, se conservan vigorosos y activos, motivan una relación más positiva con su apariencia corporal, aman y aceptan su cuerpo como es, y proyectan una imagen más agradable a los demás.

Focalízate más en admirar que en criticar


El cuerpo que eres es tu morada esencial. Tus rasgos te han sido dados por la naturaleza, cuidar de su presentación es tu tarea. Fíjate más en lo bello y positivo de tu figura, descéntrate de aquello que percibes como defecto.

Establece estrategias de cuidado de ti con relación a tu cuerpo


Velar por tu salud; hacer ejercicio físico con frecuencia (preferiblemente guiado); tener dietas balanceadas, no rígidas; mantener adecuados hábitos de sueño; visitar a los especialistas de la salud con relativa frecuencia y conservar una higiene corporal adecuada, son claves para conservar tu cuerpo en armonía.

Tienes mucho que aportar a la imagen física que proyectas


La forma en que organizas tu presentación personal depende en gran parte del estilo que decides proyectar. Qué tipo de ropa ponerte, como maquillarte, qué estilo de peinado lucir, cómo manejar el cuerpo al caminar y cómo proyectar una expresión facial específica, depende de las decisiones que tomes al respecto. En ocasiones esas decisiones, que son personales, requieren de la orientación y apoyo de otras personas, preferiblemente expertos en el tema.

Los estereotipos de belleza mercantilistas son ideales, poco realistas



Reconoce que los estereotipos de belleza que se proyectan en los mensajes mercantilistas y publicitarios, corresponden a una minoría elegida como ideal por las grandes empresas, pero que las condiciones de la población en general se alejan de ellos. Es mejor aceptarse como se es y aprender a resaltar aquello que exalta nuestra armonía y estética corporal.

Deja de compararte con otros


Generalmente cuando nos comparamos con los demás, nos angustia y estresa la idea de no estar a su nivel en la imagen física, y es porque por lo general nos fijamos en aquello que sobresale en los otros, y no en nosotros, estando habitualmente en desventaja.

La aceptación social no debe estar soportada en la imagen física


Una cosa es querer proyectar una figura estética armoniosa, y otra pensar que de ello depende la forma en que nos relacionemos con los otros. Quienes decidan estar contigo deberán soportar esta elección en tu forma de ser, tu forma de interactuar con ellos y no en tus características físicas. Si alguien está contigo por tu belleza, debes asumir que es un contacto efímero, con bases endebles e inestables, que no vale la pena.