Dime con quién andas y te diré qué clase de apego tienes

Redacción Editorial Phrònesis

La duración de una relación amorosa es relativa: unas se prolongan más de lo necesario, otras son temporales, hay algunas ocasionales y muy pocas aguantan toda la vida; depende de tantos factores como circunstancias se puedan imaginar. Carmen Harra es una psicóloga especializada en relaciones sentimentales de pareja y afirma que nuestros sentimientos, en ciertas ocasiones, se esfuerzan por extender algunas relaciones que deberían reducir su duración considerablemente. 

Existen casos donde se presenta un deseo insistente por arreglar los problemas; por lo general los esfuerzos se pierden, aparece la frustración y el dolor se incrementa más de lo necesario.

Harra distingue cuatro variaciones del apego en cuatro tipos distintos de relaciones amorosas. Esta clasificación tiene un propósito elemental en nuestra evolución de vida. Algunas personas experimentan sólo una clase de vínculo amoroso a lo largo de sus vidas, otras dos, tres e, incluso, algunas podrían pasar por todas ellas. Esto, según la doctora, depende del destino y del libre albedrío.

Alista tu memoria, saca el baúl de los recuerdos donde guardaste aquellos amores que pasaron por tu vida desde la niñez hasta el presente y piensa en cuál de las siguientes categorías ubicarías a cada uno: 

Relación transitoria

Según Harra, es aquella relación temporal que hace las veces de puente entre dos etapas evolutivas de la vida. Este tipo de relaciones empujan a las personas a cambiar de nivel. En ellas se encuentra alivio para situaciones complejas, dolorosas o coyunturales que determinan grandes modificaciones de la vida. Por ejemplo, aquellas que tienen lugar después de una separación matrimonial, una mudanza o un fallecimiento. Las relaciones transitorias pueden ser el camino para lograr un cambio.

Relación kármica

La relación kármica suele ser muy intensa; rompe con algo recurrente en tu vida. La psicóloga destaca que el karma no es una fuerza maligna cargada de nuestras malas acciones del pasado, como suele creerse erróneamente, se trata de la acumulación energética de todas las acciones, un gran conjunto donde se incluyen tanto las buenas como las malas.

Cuando ese patrón determinado se rompe definitivamente, que en el fondo es el objetivo de la relación, esta puede terminar. Harra clasifica a la relación kármica como una experiencia enriquecedora, progresiva y satisfactoria, ya sea temporal o de largo plazo.

Relación de compromiso

Es la relación más común de los cuatro tipos. Se da cuando dos individuos se encuentran unidos y tienen una base de comodidad, donde pueden confluir la estabilidad emocional y/o financiera. En estas relaciones, los integrantes de la pareja “se establecen el uno para el otro”, aunque muchas veces no continúan por amor, sino por el miedo a tomar diferentes rumbos, al fin y al cabo, están cómodos de esta manera. Según Carmen Harra, el problema de las relaciones de compromiso es que uno o ambos integrantes pueden no encontrarse complacidos estando en ella. En esos casos, es importante tener claro que la decisión de permanecer o no con la otra persona siempre va a ser personal.

Relación conmovedora

La relación conmovedora representa un profundo lazo más allá de lo físico y emocional. Se encuentra marcada por una intensa conexión entre las dos personas y suelen ser relaciones prolongadas. Esto ocurre porque hay una profunda amistad, hay un conocimiento del otro tan arraigado que acaban adoptando la mentalidad de su pareja. No dejan de tener problemas, pero tienen la capacidad de resolverlos con facilidad.

Para evaluar la legitimidad de un apego dentro de una relación amorosa, debes observar tus sentimientos desde el palco, imparcial y objetivamente, lo que puede suponer una gran disparidad en la calidad de amor, ya sea en la vía que da o en la que recibe.

¿Cómo te fue? ¿Lograste recordar todos tus amores? Mejor aún, ¿lograste clasificarlos a todos?
Si alguno quedó por fuera o se tambaleó entre un tipo de relación y otro, no hay lío; en cuestiones de amor siempre habrá mucho por aprender. Por eso, te hacemos una invitación especial para que te enteres un poco más sobre este popular y siempre enigmático sentimiento desde cuatro puntos de vista distintos y entretenidos, unificados en este paquete que Walter Riso ha logrado unir exclusivamente para ti:

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