Cómo actuar oportunamente para salvar tu matrimonio

Redacción Editorial Phrònesis

Cuando ciertos indicadores coinciden en el tiempo y denotan comportamientos inesperados que no corresponden a la costumbre de la pareja, la probabilidad de que exista un enredo aumenta sustancialmente. Recuerda bien esta palabra: probabilidad.

No se trata de convertirse en una persona ultra desconfiada e inventarse engaños donde no los hay, sino de mantener una actitud racional frente a los recelos, hablar con la pareja y comunicar la inquietud, sin agresiones ni escándalos. Veamos algunas señales que podrás identificar para evitar que tu relación de pareja caiga en la infidelidad:

  1. Indiferencia afectiva: se percibe una lejanía y frialdad por parte de la otra persona, las manifestaciones amorosas son cada vez menos y el mal humor aumenta. Esta actitud es sospechosa, sobretodo cuando perdura por mucho tiempo. Si es así, mejor estar solo que esperar “peras del olmo” toda una vida.
  2. Frialdad sexual: Un bajón en el deseo sexual siempre es preocupante. Si no hay enfermedades físicas o psicológicas que expliquen el desgano, preocúpate. Los altibajos eróticos son normales, siempre y cuando sean esporádicos y no demuestren un deterioro paulatino y constante.
  3. Preocupación repentina y excesiva por la apariencia física: Obviamente, no se trata de la sana costumbre de ir a un gimnasio y embellecerse. Lo que puede resultar sospechoso es el repentino cuidado por la apariencia física en personas que nunca se habían preocupado su aspecto y, sobretodo, si no se involucra al otro y faltan las preguntas: “¿Te gusta mi nuevo look?”, “¿Qué opinas de mi maquillaje?”, “¿Te gusto más sin panza?”.
  4. Cambios inesperados de rutinas Si no hay motivos claros y comprobables, los cambios inesperados e injustificados de las costumbres cotidianas no deben ignorarse: almorzar fuera, llegar tarde, trabajar los fines de semana, etc. Por lo general, uno no modifica sus rutinas de un día para el otro sin razones válidas y sin explicaciones. No te acuestas con una persona y te levantas con otra y, si esta mutación ocurre, estás en problemas.
  5. Llamadas y/o conversaciones sigilosas telefónicas a horas extrañas o inoportunasTres cuestiones a tener en cuenta:
    1. No se despega del móvil o corre velozmente a contestar,
    2. Cuando revisas el aparato, misteriosamente no aparecen los números marcados ni las llamadas recibidas.
    3. Las conversaciones son demasiado largas y nunca sabes con certeza con quién habló.
    Debes actuar cuanto antes si detectas cualquiera de estos comportamientos. Muchos matrimonios se podrían haber salvado si alguno de sus miembros hubiera reaccionado oportunamente a estas señales.  

El estrés, las crisis existenciales, la depresión, las enfermedades físicas, los problemas laborales y  otros muchos factores,  afectan la manera de relacionarse y nada tienen que ver con la presencia de algún intruso o intrusa.

Cualquier dato aislado no es suficiente para generar una duda razonable, sin embargo, en la “Guía práctica para afrontar la infidelidad de la pareja” de Walter Riso, encontrarás más señales e indicadores de la aparición de un o una amante en tu relación de pareja.

Aprende a identificarlos y combatirlos a lo largo de sus útiles párrafos. Conócela aquí: