Carta de un niño a sus padres que se divorcian

Sé que no va a ser fácil, que después de tantos momentos juntos se caen hoy muchos sueños. 

Entiendo que yo no soy el culpable de su separación. 

Cuando a los grandes les cuesta entenderse y ponerse de acuerdo, se vuelve muy difícil vivir juntos. 

Sé que intentan no discutir enfrente mío pero igual los veo, y los escucho cuando cierran la puerta. 

Eso me duele y ahí me parece que una mejor idea que no estén tan cerca, para que puedan decidir sus propias cosas sin pelear. 

Son adultos y se quieren, por eso, y como yo soy una persona muy importante para ustedes, muéstrenme una buena manera de resolver las diferencias.  

Me van a enseñar cómo lo hacen con madurez y entre ustedes, porque como me dijeron al principio, yo no me debo meter en sus asuntos, pero ustedes están metidos en los míos. 

Gracias por entenderme y por ayudarme a crecer con esto.  Ahora nos tenemos que acomodar; luego estaremos todos más fuertes y  tranquilos. 

Los amo con todo mi corazón.

Atte. Su hijo