Abecé para reconocer la dependencia en ti mismo

Redacción Editorial Phrònesis

La dependencia es un continuo, por lo tanto, puedes sufrir de más o menos apego a tu pareja según muestres más o menos de las siguientes características, las cuales te ayudarán a identificar si posees los criterios para ser dependiente o si muestras alguna tendencia a hacerlo. Haz un análisis cualitativo y observa hasta dónde reúnes los requisitos.

Échale un vistazo a lo que dice Walter Riso al respecto en un fragmento de una de sus guías prácticas:

Guía práctica para vencer la dependencia emocional – Walter Riso

Paso 2. Reconocer la dependencia en uno mismo

De todas maneras si posees dos o más de ellos, es posible que estés con un pie en la dependencia.

  1. Necesidad imperiosa de estar cerca de la persona amada o sentir amor la mayor parte del tiempo.
  2. Abstinencia manifiesta, si no se tienen las manifestaciones de afecto o la persona amada disponible. Es decir, desorganización conductual, malestar, ansiedad o simplemente desasosiego, similar a lo que ocurre con una persona adicta a cualquier droga química a la cual se le retira la misma.
  3. Incapacidad de controlar la compulsión de estar con la persona amada.
  4. Se emplea mucho tiempo mental y físico en mantenerse cerca de la pareja u obtener amor.
  5. Altos niveles de obsesión, preocupación y/o comportamientos vigilantes y controladores por miedo a perder la fuente del placer/seguridad (temor al abandono, a un engaño, o a la soledad).
  6. Reducción de actividades sociales, laborales o recreativas (reducción hedonista) para estar con la persona amada.
  7. Pese a tener claras las consecuencias negativas de amar sin límites (v. g. depresión, descontrol, ansiedad, baja autoestima, desorganización conductual, violencia intrafamiliar), se sigue manteniendo el estilo de vida dependiente.

¿Qué descubriste? ¿Te identificas? ¿Dirías que este perfil te define en lo básico? ¿O quizás sientes que tienes esta tendencia? Si las respuestas a las anteriores preguntas fueran afirmativas, debes asumir que sufres de dependencia emocional y, por lo tanto, no te queda más remedio que hacerle frente y vencerla si quieres tener una vida afectiva plena y saludable.

Pág. 9