7 pasos para construir una buena autoimagen

Redacción Editorial Phrònesis

La forma en que nos vemos a nosotros mismos es determinante para que aparezcan trastornos psicológicos como fobias, depresión, estrés, ansiedad, inseguridad interpersonal, alteraciones psicosomáticas, problemas de pareja, bajo rendimiento académico y laboral, abuso de sustancias, problemas de imagen corporal, incapacidad de regular las emociones y muchos más.

Por tal razón, es importante trabajar en mejorar la autoimagen para prevenir la aparición de este tipo de irregularidades en el comportamiento. Puedes empezar acatando los siguientes pasos: 

1. Trata de definir tus propios criterios de lo que es bello o estético

No te dejes llevar de la mano por los “conocedores”: en este tema nadie sabe nada. Confía en el instinto de tus gustos y arriésgate a ensayar tu propia moda. A la pregunta estúpida: “¿Se usa?”, simplemente contesta: “No tengo la menor idea”. A pesar de lo que crees, descubrirás que la gente comenzará a considerarte un “modelo a seguir”. Arréglate para ti y no para otros.

2. Descarta la perfección física y los criterios estrictos

No pierdas el tiempo pensando lo que te faltó para ser una Afrodita o un Adonis, mejor disfruta lo que tienes, juega bien tus cartas y no te exijas lo imposible. La idea de la perfección física sólo te llevará a focalizar la atención en tus defectos y a olvidar tus encantos. ¿No eres un ser estéticamente perfecto? ¡Pues bienvenido al mundo de los normales! 

3. Descubre y destaca las cosas que te gustan de ti

El psicólogo Walter Riso explica esto con un ejemplo: “Una joven mujer me comentaba con preocupación: ‘No sé por qué él se fijó en mí habiendo otras mujeres mucho más bonitas’. En verdad tenía razón: siempre habrá alguien más guapo o guapa que uno, ¡pero eso no lo es todo! Mi paciente tenía una sonrisa contagiosa, una expresión de picardía en la mirada y una personalidad avasalladora. Además, era supremamente inteligente y sabía lucir su cuerpo con garbo y soltura”. ¡Uno no se enamora de unas pantorrillas, un peroné o una tibia, sino de quien los lleva!

4. Tu autoimagen se transmite a otros

Si te sientes una persona poco interesante y atractiva, darás esa imagen a los demás y te tratarán acorde a ella, lo cual confirmará tu creencia. Como ya dije, en cierta manera, la belleza es una actitud: si te autocompadeces, te compadecerán;  si te tienes lástima, los demás sentirán lástima por ti; si te ves como alguien desagradable, te rechazarán. Prueba a jugar el papel de alguien que está satisfecha o satisfecho con su cuerpo, a ver cómo te sientes.

5. El aspecto físico es sólo uno de los componentes de tu autoimagen

Las personas, además de “lindas” o “feas”, también pueden ser cálidas, amables, inteligentes, tiernas, seductoras, sensuales, interesantes, educadas, alegres, afectuosas, graciosas, estúpidas, y mil cosas más. Hay gente que posee “magia” y ese condimento es determinante a la hora de establecer relaciones interpersonales.

Encuentra los pasos 6 y 7 en la “Guía práctica para mejorar la autoestima” de Walter Riso, de la misma manera, hallarás más detalles de lo que viste aquí y muchas técnicas complementarias a continuación: ⬇