5 acciones que afectan tu amor propio

Si te cuesta aceptarte o valorarte, o si te descubres envuelto en diálogos hirientes contigo mismo, puede que estés cometiendo el error de caer en algunos de los comportamientos citados a continuación, y que se resumen en una lista de malos hábitos de higiene mental que no te permiten amarte.  

Autodesaprobación

Frases como “yo no sirvo para esto”, “todo me sale mal” o “soy demasiado torpe” son algunas de las que suelen rondar por la cabeza de muchas personas. Estas afirmaciones negativas solo sirven para desmotivarte y cerrarte puertas en el camino. 

Nuestros pensamientos influyen en nuestro comportamiento, decir que algo pasa “siemprete programará para no ser capaz de cambiarlo. Recuerda que todas las personas tienen debilidades y que esto es completamente normal, trata de identificar tus fortalezas y potenciarlas. 

Quejarte constantemente

Cada vez que te quejas, significa que estás viendo algo desde un ángulo negativo y, cuando lo haces constantemente, es muy probable que comiences a aplicarlo en cada área de tu vida. Visualizar el mundo como un sitio dañino y señalar culpables no solucionará los problemas. Además, puedes afectar tus vínculos sociales.

Está bien compartir lo que sentimos y pensamos, pero cuando esto se hace de manera ininterrumpida puede alejar a las personas, incluso las que te quieren. Aprende a ver lo malo como un reto que debe ser superado en lugar de estancarte pensando en lo terrible que es la vida. 

Exigirte demasiado

Este punto se encuentra estrechamente relacionado con la autodesaprobación. Cuando tenemos expectativas muy altas y poco realistas, somos propensos a ser decepcionados cuando las cosas no salen como esperábamos. Entonces, comienzan los pensamientos negativos sobre nosotros mismos. 

Establece metas realistas y traza un plan para ejecutarlas paso a paso. Enorgullécete de tus logros y dedícate unas palabras de aliento cuando una de tus tareas haya sido completada. 

Baja autoestima

Aunque es bastante común en los seres humanos idealizar las metas de otras personas, debemos entender que todos tenemos capacidades y habilidades distintas. 

Nuestras fortalezas no son las mismas que las de otros, evita competir con los demás, marca tu propio ritmo y concéntrate en aquello que te sirva para motivarte, no para destruirte. Compararte con los otros solo hará que tus defectos e inseguridades sean un factor para hacerte más vulnerable a pensamientos negativos. 

Rodearte de personas tóxicas

Debido al número de personas tóxicas que hay en la sociedad, es difícil no toparte con alguna de ellas. Por eso, es importante entender cómo identificarlas para luego alejarte. 

Las acciones y comentarios de estas personas pueden poner en desequilibrio tus emociones y tu forma de pensar. Muchas veces, los efectos negativos pueden afectar tu amor propio o ejercer un control inesperado sobre ti, al punto de manipularte. 

Siempre recuerda que cortar estas relaciones es por tu bien, y procura tomar estas situaciones como oportunidades para seguir creciendo y llenarte de fortaleza para los nuevos obstáculos que la vida te presente, pues a medida que los vayas superando te asegurarás de no repetir el mismo patrón dañino.