Si vives una relación forzosa, ya sea por conveniencia, apego sexual, emocional o cualquier otro motivo, experimentarás sensaciones de bienestar efímeras que, muy seguramente, cada vez aparecerán en menor cantidad y frecuencia. 

Obligar una relación afectiva desencadenará, en la gran mayoría de los casos, diferentes modos de sufrimiento. La insatisfacción e infelicidad de estar a la fuerza junto a alguien dista por mucho del objetivo principal del amor en pareja: construir uniones en un entorno placentero y confortable para los involucrados. 

En la comunicación interna se vuelve frecuente la evasión de temas sensibles, pues, si se tratan, el riesgo de causar dolor o de ruptura en la relación aumenta de manera alarmante. Estos momentos vienen acompañados de un cambio abrupto en el comportamiento de la pareja: aumentan los comentarios hirientes, hay una búsqueda frenética por entristecer al otro mediante el uso de sarcasmo, culpas y burlas como mecanismos para destrozar la autoestima. Ahí es cuando el amor se vuelve venenoso.

¿Por qué caes en las “garras” de un amor forzoso?

Existen diferentes razones por las cuales el amor te “obliga” a estar con alguien. La más común es el decaimiento de la autoestima. También suele suceder por experimentar ínfulas de “salvador”: tienes la convicción de poder cambiar a la otra persona al punto de transformarse en otra clase de ser humano gracias a tu ayuda.  

Si te vas hacia el extremo opuesto, te convertirás en la víctima: pensarás que nadie te querrá, aceptará o pasará su tiempo contigo si no es esa persona, quien se “digna” a darte un momento de su tiempo. 

Otra razón muy común es sentir la urgencia o la necesidad de dar cariño: esto alude a sí mismo, ya que la causa seguramente es la propia carencia de cariño. Así, el resultado es, en la mayoría de los casos, tolerar cualquier cosa trivial como una muestra de afecto mínima, lo que encubre simultáneamente otras cuestiones como el abuso, el maltrato o la falta de respeto.

La soledad genera miedo en muchas personas, lo que las empuja a buscar compañía a cualquier precio y soportar cualquier cosa con tal de no estar solos, así su integridad se vea afectada.

El aburrimiento es otra causa que te expone a los amores venenosos; por el deseo de buscar sensaciones nuevas se cae en una ceguera selectiva, donde solo ves la faceta divertida o agradable en la personalidad de quien te atrae, ante tus ojos no es evidente ninguna otra parte de su personalidad (por lo general es el lado oscuro).   

Cómo soltar las cadenas de un amor a la fuerza?

Lo primero que debes hacer es identificar que estás dentro de una relación amorosa que te mantiene con las “manos atadas”.  Si no puedes desarrollar tu crecimiento personal en la relación es una clara señal de asfixia y estancamiento que te matarán desde tu interior tan lenta como sigilosamente. Una relación sana permite el flujo natural del crecimiento personal; no debes sacrificarlo para que este tipo de amor triunfe. 

Existen algunas técnicas muy acertadas para eliminar la sensación de amar a la fuerza de nuestras vidas, Walter Riso las explica detalladamente en su colección “Aprende a perdonar y a liberarte de ataduras, rencores y resentimientos”. En sus páginas, el psicólogo y escritor proporciona herramientas que te darán la capacidad genuina de reconocer, sin vergüenza ni temor, las fortalezas y virtudes que posees e integrarlas al desarrollo de tu vida para hacerla más saludable y llevadera, mientras eliminas de tus relaciones los sentimientos tóxicos que te impiden disfrutar del amor a plenitud, porque amar a la fuerza, no es amar. Comienza a ponerla en práctica cuanto antes y compleméntala con otras obras relacionadas de su autoría. ⬇