12 comportamientos que nunca debes permitir en el amor de pareja

Redacción Editorial Phrònesis

La separación es un proceso doloroso para la mayoría de personas. Uno de los integrantes de la pareja, por lo general, sufre más que el otro y en muchos casos es una etapa de incertidumbre y negación. Quienes pasan por una ruptura amorosa, además de experimentar el dolor que esto representa, deben empezar a planear una nueva vida, nuevas rutinas, costumbres y actividades, lejos de la persona con quien compartieron poco o mucho tiempo de sus vidas.

En ocasiones, cuando los problemas de pareja son prácticamente imposibles de resolver la separación puede convertirse en la mejor alternativa para recuperar la tranquilidad perdida e iniciar un nuevo camino, lejos de las ataduras, las tristezas, los maltratos y el sufrimiento prolongado.

En la conferencia “Es posible amar sin sufrir, el arte de amar sin apego”, el reconocido autor Walter Riso, resalta los principales motivos por los cuales las parejas se separan. Piensa detenidamente sobre cada uno de ellos y analiza si están presentes en tu relación afectiva:

  • Aburrimiento, tedio o rutina.
  • Insultos, agresión física.
  • Infidelidad y/o celos.
  • Críticas, evaluación negativa y descalificación.
  • Proyectos de vida discordantes.
  • Dificultades sexuales.
  • Discrepancias en la educación de los hijos.
  • Adicciones de alguno de los miembros de la pareja.
  • Malas relaciones familiares.
  • Presión y/o dificultades económicas.
  • Relaciones inequitativas.
  • Vida social incompatible.

Si bien los anteriores puntos por sí solos no constituyen un motivo suficiente para dejar a tu pareja sin antes buscar una solución equitativa para ambos o pedir ayuda de expertos, cuando dos o más situaciones de este tipo se presentan reiteradamente en nuestras relaciones es momento de evaluar hacia dónde vamos y qué tan felices somos con esa persona.

Antes de tomar cualquier decisión, es recomendable profundizar los conceptos que describe el doctor Walter Riso en su conferencia “Es posible amar sin sufrir, el arte de amar sin apego.” Allí encontrarás orientación clara y precisa sobre las relaciones de pareja y consejos para resolver adecuadamente los problemas del día a día.

Para finalizar, vale la pena citar una frase que aparece en la guía, pues llama mucho la atención cómo describe la forma adecuada de llevar una relación amorosa: «Si suponemos que la vida es más llevadera entre dos, el otro no puede ser una carga. El amor de pareja saludable es liviano, no hay que arrastrarlo, no es una cruz, ni una tortura socialmente aceptada; el buen matrimonio no está hecho a base de sangre, sudor, lágrimas, como todavía piensan ciertas personas».


Guía práctica para vencer la dependencia emocional – Walter Riso

Paso 2. Reconocer la dependencia en uno mismo

Este segundo paso apunta a que aprendas a identificar si posees los criterios para ser dependiente o si muestras alguna tendencia a serlo. Los siguientes puntos te orientarán al respecto. Haz un análisis cualitativo y observa hasta dónde reúnes los requisitos. De todas maneras si posees dos o más de ellos, es posible que estés con un pie en la dependencia.

  • Necesidad imperiosa de estar cerca de la persona amada o sentir amor la mayor parte del tiempo.
  • Abstinencia manifiesta, si no se tienen las manifestaciones de afecto o la persona amada disponible. Es decir, desorganización conductual, malestar, ansiedad o simplemente desasosiego, similar a lo que ocurre con una persona adicta a cualquier droga química a la cual se le retira la misma.
  • Incapacidad de controlar la compulsión de estar con la persona amada.
  • Se emplea mucho tiempo mental y físico en mantenerse cerca de la pareja u obtener amor.
  • Altos niveles de obsesión, preocupación y/o comportamientos vigilantes y controladores por miedo a perder la fuente del placer/seguridad (temor al abandono, a un engaño, o a la soledad).
  • Reducción de actividades sociales, laborales o recreativas (reducción hedonista) para estar con la persona amada.
  • Pese a tener claras las consecuencias negativas de amar sin límites (v. g. depresión, descontrol, ansiedad, baja autoestima, desorganización conductual, violencia intrafamiliar), se sigue manteniendo el estilo de vida dependiente.

¿Qué descubriste? ¿Te identificas? ¿Dirías que este perfil te define en lo básico? ¿O quizás sientes que tienes esta tendencia? Si las respuestas a las anteriores preguntas fueran afirmativas, debes asumir que sufres de dependencia emocional y, por lo tanto, no te queda más remedio que hacerle frente y vencerla si quieres tener una vida afectiva plena y saludable.

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